De desarrollar una actividad en el espacio público, 
 
invitando a una sesión de dibujo, donde el MODELO sea un personaje extravagante* 
 
que atraiga la atención y que transmita empatía y confianza a los observadores para que se vuelan espectadores y participantes de la acción.
 
Una clase de dibujo donde se reconozcan sus habilidades y su capacidad de observación, para -también- lograr una conexión con la propuesta y una respuesta emocional.
 

Luego de esta acción en territorio  (habiendo fotografiado los dibujos), la propuesta tendrá una visibilidad digital, presentando una secuencia de animación con los dibujos de los participantes, con lo que se busca reconocer y valorar

“las miradas diversas sobre un mismo motivo”.




Inicialmente, la participación en la actividad es gratuita, con cooperación voluntaria**; por eso la conexión con los participantes debe ser emocional y debe proyectar respeto y valoración de su trabajo para que la respuesta sea positiva y exista un intercambio.


Y, luego de persistir por x tiempo realizando la actividad, se tendrá información y documentación para valorar los alcances, re definir estrategias (pedagógicas, plásticas, performativas, de marketing y difusión) y buscar fuentes de inversión y/o financiamiento.

 

 

 

 

* Botarga (s) de diseño propio que interprete fauna, iconos e imaginarios de la identidad mexicana.

 

** es posible que cuantitativamente el intercambio no sea representativo (o sí, no lo sabemos), pero representa una inversión que puede transformarse en beneficios.